¿Dónde estás, Dios?

Posted by on Jul 27, 2009 in Artículos por Javier, Vida Práctica | 2 comments

¡Si supiera yo dónde hallar a Dios, para acudir a su trono y hablar con Él allí! Job 23:3 (BAD)

aloneDurante nuestro caminar en Dios hay ocasiones donde parece que Dios nos ha dejado solos. Esa euforia y entusiasmo que sentíamos no están presentes y pensamos que Dios nos ha abandonado. Incluso, hasta ponemos en duda nuestra salvación. Vienen pensamientos que nos hacen dudar de la fidelidad de Dios para con nosotros.

¿Quién no ha pasado por esto?

De repente, empezamos a buscar qué hicimos o dejamos de hacer para “despegarnos” de la presencia de Dios. Buscamos qué hay malo en nosotros para arreglarlo y pedimos perdón sin encontrar consuelo, tratamos de orar más que antes, sacamos más tiempo para leer la Biblia, asistimos a los cultos que habíamos dejado de ir. Sin embargo, en muchas ocasiones, ni siquiera todo esto nos devuelve el “sentir” la presencia de Dios.

¿Entienden lo que estoy diciendo? ¿Dónde está Dios? ¿Adónde se fue?

Él no se ha ido. Él nunca se irá. Se acuerdan de aquel pasaje que dice, “¡Nada, absolutamente nada, podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado por medio de nuestro Señor Jesucristo!” Romanos 8:39 (BLS)

Cuando empezamos a conocer a nuestro Papi, vamos a entender que habrán momentos en nuestro andar con y en Él que no lo vamos a sentir, aunque siempre está en nuestro espíritu. Dios no quiere que nuestra relación con Él esté fundamentada en lo que sentimos en nuestra alma, sino en la realidad de nuestro espíritu.

Habrán momentos en los cuales exclamaremos como David en el Salmo 22:1, “¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has desamparado?” Esa era la percepción de David en momentos de crisis. Él se “sentía” solo. La realidad es, ¿estaba solo? Por supuesto que no. Dios nunca dejó solo a David. Dios nunca te dejará sol@. Puedes sentirte sol@, pero esa no es la realidad. Dios quiere que nos elevemos en la relación con Él y emprendamos un viaje a la profundidad de nuestro espíritu donde los sentidos no son los que dirigen, sino lo que sirven. Dios en nuestro espíritu dirige nuestra relación y Él nunca saldrá de ese lugar.

Su permanencia en tu espíritu no está sujeta a tu desempeño porque ya Dios estableció hace mucho tiempo atrás que no tiene expectativas de ti. Jesús en tu vida es el único que llena las expectativas del Padre. Por eso es que la vida cristiana es imposible vivirla. La vida cristiana la vive Él en tu vida. Pablo decía, “Ya no vivo yo, vive Cristo en mí.” (Gálatas 2:20)

Los sentimientos pueden en algún momento manifestar la presencia de Dios en nuestras vidas, pero no son los que determinan la realidad de Dios en nuestras vidas.

No importa si te sientes como Elías en la cueva, escondiéndote porque sientes o piensas que Dios te dejó, la realidad es que el Padre en ti nunca te deja. Por encima de los sentimientos y circunstancias siempre está nuestro Dios. ¡Aleluya! Él está en ti.

Por: Javier

2 Comments

  1. HOY ME SENTÍA DESESPERADA POR UN TEMA FAMILIAR ,ME SENTÍA SOLA Y EN MI DESESPERACIÓN ENCENDÍ MI PC,SEÑOR ME ESPERABAS ERA YO QUIEN FALLABA GRACIAS POR EXISTIR

  2. Patricia, no estás sola en este caminar con el Señor. Recuerda, Dios siempre está contigo y además, hay gente que está orando por ti. Cobra ánimo y hacia delante. Mi Dios es tu fuerza hoy.

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