Todo el propósito de Dios se cumple en la persona de Cristo. No hay propósito fuera de Él. En Él está cumplido todo el propósito divino.

Por muchos años estuve buscando el propósito de Dios para mi vida. Siempre llegaba a la conclusión de que el mismo era bueno para mí. Sin embargo, no podía disfrutarlo porque siempre estaba en tiempo futuro.

Pasajes como el de Jeremías 29:11, “Sólo yo sé los planes que tengo para ustedes. Son planes para su bien, y no para su mal, para que tengan un futuro lleno de esperanza,” producían sentimientos mixtos en mí. A veces me daban alegría y en otras tristeza.

Me decía, “Eso suena bien, pero ¿Cuando veré la prosperidad de Dios en mi vida? ¿Cuando veré la plenitud de Dios en mí? ¿Cuando se cumplirán esos planes de bien en mi vida?

Me la pasaba buscando que ese bien se cumpliera. Hubo momentos cuando pensé que lo había alcanzado. Me gozaba por un tiempo, pero después me daba cuenta que era algo pasajero y que eso no era.

En muchas ocasiones llegué a la conclusión que mis acciones eran el obstáculo para que se cumplieran esos planes de bienestar. Pensé que estaba fuera de la voluntad de Dios. Sentí incluso que había pecado y que eso detuvo el propósito de Dios para mi vida.

¡Qué equivocado estaba! La situación no estaba en mí. Estaba en la definición del propósito. Siempre pensé que se trataba de recibir bendición de Dios aquí en la tierra y que se culminaría cuando llegara al cielo.

El materialismo nos ha llevado a ver las cosas de Dios desde el punto de vista terrenal. Hemos adaptado lo de Dios a nuestra condición humana y hemos perdido de perspectiva que no puede ser así.

La realidad de Dios se cumple en Jesús. Juan 1:14 dice, “Y la Palabra se encarnó y habitó entre nosotros; y vimos su gloria, la que le corresponde como Hijo único del Padre, lleno de gracia y de realidad.”

La realidad de Dios está en Su Hijo y por Su gracia somos participantes de ella. Él es nuestra realidad. Él es el propósito de Dios. El propósito de Dios no tiene que ver con el bienestar terrenal teniendo cosas materiales como casa, carro, dinero, etc. El propósito de Dios tiene que ver con Cristo.

Nuestro propósito está completo cuando estamos en el Hijo y tenemos conciencia de Él en nosotros. Somos uno con Él. Lo que obtengamos o dejemos de obtener en la tierra no tiene relevancia con el propósito.

Cuando nos damos cuenta que a través de la Escritura el propósito tiene que ver con Cristo, cesa la búsqueda del mismo porque comprendemos que el propósito está cumplido en Él.

El propósito de Dios no es futuro, es presente porque Jesús es el Eterno Presente, el Jehová, el Yaweh, el Yo Soy. El que está en Cristo no tiene que buscar ese propósito porque ya está en Él. ¡Aleluya!

Nuestro bienestar es Cristo. Nuestra riqueza es Cristo. Nuestra bendición es Cristo. Nuestra salud es Cristo. Nuestra abundancia es Cristo. Nuestro propósito es Cristo.

En Él disfrutamos del propósito divino manifestado en nuestras situaciones particulares.

El dolor, la escasez, el sufrimiento, la enfermedad, la soledad y la traición no definen el propósito de Dios para mi vida. Tampoco la abundancia, las riquezas, las posesiones materiales, mi familia ni mis amistades definen el propósito de Dios para mí.

No hay necesidad de buscar aquello en lo cual estoy permanentemente. Hoy vivo en el propósito de Dios porque estoy en Cristo, quien es mi Vida.

Con Él no necesito más nada. Aquello que Jeremías habló en tiempo futuro, hoy es mi realidad en el tiempo presente. La abundancia o escasez no son importantes porque sé que en Cristo hoy tengo vida y la tengo abundantemente.

Termino diciendo que ese propósito está cumplido y se experimenta con todos aquellos que están en Él. El propósito de Dios no es individual, es colectivo. Es imposible participar de ese propósito sin el cuerpo de Cristo.

En Su Cuerpo se expresa el propósito en su plenitud. Cada uno de sus miembros es parte esencial de ese propósito cumplido. Tú y yo en Él experimentamos la realidad de ese propósito porque estamos ligados en el amor.

En Él vivimos Su propósito…

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One Response

  1. 1 Aida
    2012 Jul 15

    WAO, TENEMOS QUE HABLAR A PROFUNDIDAD DE ESTO!!!


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