Las Tres Frases

En estos últimos días he sentido el deseo de escribir, pero no había sacado el tiempo para hacerlo. Al ver cómo tanta gente cristiana vive esclava de sus quehaceres y sumergidos en tanto hacer me entristece porque se están perdiendo “la mejor parte”, relacionarse con nuestro Dios fuera del estar haciendo.

Las palabras que voy a compartir serán malinterpretadas por algunos porque pensarán que promuevo la pasividad y el no hacer algo por/para Dios. Nada más lejos de la verdad. La vida en Dios es dinámica y activa. Lo único es que la actividad es producida por Dios en mi vida, no a la inversa.

Cuando la salvación de Dios se manifestó en mi vida, mi destino cambió, pero no fue lo único que cambió. La fuente de donde se saca la energía para vivir cambió de igual forma. Sin embargo, esta segunda no fue una realidad en mi vida hasta hace varios años atrás. En ese momento, cuando la salvación se hizo realidad en mí, mi presente y futuro quedaron asegurados porque la Vida Eterna empezó a vivir en mí. Esta verdad, mi cambio de destino, guió mi vida por mucho tiempo y traté por mucho tiempo de “vivir para Dios” sirviéndole, agradándole, humillándome, etc. La esclavitud de “vivir para Dios”, y llamo esclavitud porque así me sentía ya que me enseñaron, y yo enseñé, que TENIAMOS, DEBIAMOS y/o SE SUPONIA que “por agradeciemiento” sirviéramos a Dios. Este servicio se convirtió en esclavitud porque iba por encima de todas las demás cosas.

Me encantaría que si estás leyendo este corto escrito no llegues a conclusiones en este momento sin haber leido todo el artículo. Le pido a mi Dios que te abra los ojos espirituales para que puedas ver con SUS ojos y no con los tuyos.

Continúo. Estas tres palabras o frases, TENGO, DEBO y SE SUPONE, son el fundamento de aquellos que viven su vida con un destino cambiado, pero no se le ha revelado que su fuente de vida diaria también fue cambiada. No falta en el vocabulario de los que le “sirven” a Dios, “Tengo que”, “Debo”, o “Se supone que”. En Dios, esta tres frases sobran, no son necesarias. Claro, el hombre natural no puede entender esta verdad espiritual.

En Dios, sus hijos NO tienen que nada; NO deben nada; NO se supone nada. Obviamente, yo entiendo que lo que estoy diciendo es muy difícil de digerir por algunos porque no conciben sus vidas sin tener, deber o suponer. La Vida Eterna en los hijos de Dios se manifiesta sin tener que cumplir con normas o expectativas de los seres humanos. Sí, digo seres humanos porque estos son los que ponen expectativas en los demás y las mismas esclavizan a aquellos que tratan de cumplirlas. Muchos dicen, “Tú, como cristiano, TIENES QUE…”, o “DEBES…”, o “SE SUPONE QUE…” Una de las cosas más tristes es que se usa la Biblia para “tratar” de justificar el “tienes que, debes o se supone… porque la Biblia dice”. Este es uno de los actos de manipulación más terribles que hay. Esto yo lo sé porque fui uno que por años lo hice. De esta forma me esclavicé y esclavicé a otros.

Hoy desde mi libertad te escribo y digo que en Cristo somos libres. La Biblia dice en Gálatas 5:1 que Cristo nos hizo libres para ser libres. Pueden sonar redundantes estas palabras, pero no lo son. Fuimos salvados para libertad. ¡ALELUYA! Jesús dijo que la verdad no haría libres. Hoy te hablo verdad para que puedas ser libre de las tres frases de los esclavos. Si Dios nos llama sus hijos, ¿por qué se vive como esclavos? TIENES que ir al culto porque… DEBES testificar porque… SE SUPONE que como cristian@, tú…

El amor no esclaviza, liberta. Repito, en Dios no tenemos, debemos o se supone. La vida de Dios en nosotros produce una vida de libertad donde el amor reina y la dependencia de Dios aumenta a medida que le conocemos en una forma directa e íntima. El asistir a un culto, testificar, ofrendar, cantar, adorar, compartir, etc. son el resultado de una relación de amor con Dios sin expectactivas de Su parte. Lo voy a repetir porque sé que para algunos esto puede ser chocante. DIOS NO TIENE NINGUNA EXPECTATIVA DE TI. Muchos no entenderán esta realidad, pero le pido a mi Dios que les dé revelación de esta verdad. Si yo logro entender esta verdad solamente, el tener, el deber y el suponer serán eliminados de mi vida. Entonces comenzaré a vivir la plenitud de una vida libre en Cristo porque Su amor y Su gracia son suficientes para yo vivir día a día.

Por: Javier

Comparte con tus Amig@s:
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google Bookmarks
  • BarraPunto
  • LinkedIn
  • Live
  • MySpace
  • RSS
  • Twitter

Escribe tu comentario