CristoCéntrico

Posted by on Dic 19, 2010 in Libertad | 0 comments

El siguiente escrito fue una aportación del hermano Carlos Raúl Seewald desde Argentina. Este es su testimonio escrito en verso libre. Espero que lo disfruten y sean edificados como yo lo fui… Bendiciones.

Fue hace tiempo: el hombre niño, travieso e inquieto,

Con niñez de bolitas, barriletes y sueños…

El hombre ¡creciendo!

La escuela, el hogar, el tiempo

Fueron madurando su intelecto.


Conoció el dolor y muchos “¿por qué?” sin respuesta

Que le rondaban el alma.

Vivió sin titubeos…pero en el mal.

Masticó la rabia, lloro su soledad.

Y sin saber donde mirar, se abrazó al desaliento.


Fue hace tiempo, el hombre joven,

Perseguidor de quimeras, enfermo de sinsabores,

Hastiado de penas.


¿La vida? Un desengaño más…

¿Rumbos? ¡Varios! ¿Cuál seguir?

Parecía más fácil al margen de la ley…


Fue hace tiempo: el hombre preso…

Castillos que se derrumban, conmover de cimientos…

Parece irse la vida, sin rumbo, dolor adentro…


Mas luego una voz, como bajando del cielo

Le prendió una lucecita que alumbró su derrotero.

Fue hace tiempo…El hombre…¡¡Un hombre nuevo!!


Jesús le despertó la vida.

Allí entre rejas y muros en las sombras del encierro,

la Biblia se hizo verdad mutilando aquel espectro,

¡Y un muerto vuelve a la vida de la mano del eterno!


¡Qué hermoso es conocer a Cristo casi al umbral del infierno!

¡Como se vive de bien…cuando Jesús es el centro!


De niño, soñar de bolitas,

de joven, quimeras y sueños,

y ya hombre, un alma creciendo

a la estatura del Cristo que se ganó en sus adentros.


La vida se va  pasando como va pasando el tiempo,

La cárcel ya no es tan dura, pues tiene algo de cielo…

Atrás quedó ese pasado como perdido en un sueño,

Y el hombre hoy se sonríe…¡parece ya no estar preso!


Una frase muy hermosa se encarnó en su pensamiento,

Que ya no puede callarla, le grita a los cuatro vientos.


Finalizando el poema que germinó entre recuerdos,

Recuerdos de un nuevo hombre que nació de un hombre viejo,

Por la mano de aquel Díos que le condujo a su encuentro,

Para poder repetir con un corazón contento…

¡Como se vive de bien… cuando Jesús es el centro!

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Por: Carlos Raúl Seewald, salvado por JESÚS en la cárcel de Bahía Blanca.

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