Dependencia Vital

Posted by on Jul 27, 2009 in Artículos por Javier, Libertad | 0 comments

“Si ustedes siguen unidos a mí, yo seguiré unido a ustedes. Ya saben que una rama no puede producir uvas si no está unida a la planta. Del mismo modo, ustedes no podrán hacer nada si no están unidos a mí. “El discípulo que sigue unido a mí, y yo unido a él, es como una rama que da mucho fruto; pero si uno de ustedes se separa de mí, no podrá hacer nada. ”  Juan 15:4-5 (BLS)

grapesDesde que uno nace, los padres crían a uno de tal manera que se pueda vivir en forma independiente. De hecho, si una persona crece fisiológicamente y continúa dependiendo de los padres para hacer todas las cosas, se cree que esa persona tiene un problema.

No nos hemos dado cuenta que la independencia vino como resultado de la desobediencia de Adán y Eva. El pecado original de comer del fruto prohibido involucró el actuar en forma independiente. La mujer actuó en forma independiente del hombre y el hombre actuó en forma independiente de Dios. O sea, cada uno actuó fundamentado en su propio criterio.

Dios creó todas las cosas de manera que haya “dependencia mutua” entre lo creado y de dónde fue creado. Me explico, cuando Dios creó la vegetación dijo, “Que la tierra se cubra de vegetación.” (Génesis 1:11 – PDT) Dios le habló a la tierra y ésta produjo árboles y plantas. Cuando Dios creó los peces del mar dijo, “Que las aguas se llenen de seres vivientes.” (Génesis 1:20 – PDT)

Si uno saca un árbol de la tierra, ¿qué pasa? Se seca y se muere. Si uno saca un pez del agua, ¿qué pasa? Se muere. Lo que fue creado depende de aquello de donde fue creado. ¿Me siguen?

Ahora, cuando Dios creó al hombre dijo, “Ahora hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza.” (Génesis 1:26 – PDT) Esto quiere decir que Dios hizo al hombre de sí mismo. Aunque el cuerpo lo sacó de la tierra, quien es el hombre realmente fue creado de Dios mismo. Hagamos la misma pregunta que hicimos con respecto a las plantas y los peces. Si sacamos al hombre de Dios, ¿qué pasa? Se muere. Esto quiere decir que fuimos creados para depender de la Vida, de Dios mismo. ¡Aleluya!

El pecado de Adán y Eva produjo que el hombre “pensara” que puede vivir sin depender de Dios. Esto es una ilusión en la mente del hombre y la mujer. El pecado trajo independencia, pero Cristo, por medio de su vida, muerte y resurrección, trajo dependencia de vida. ¡Gloria a Dios! Jesús nos unió al tronco nuevamente con el propósito de depender totalmente de Él. Él mismo vivió en dependencia continua del Padre. Es más, Jesús nunca hizo nada por sí mismo. ¡¡¿Qué?!! (Juan 5:19, 30; 8:28)

Para muchos, decirle que vivan dependiendo es casi imposible de visualizar porque las experiencias que han vivido han hecho que no tengan que depender de alguien. Jesús abrió un nuevo camino y fresco para que andemos por Él. (Hebreos 10:20) Este camino es el depender de Él en todo lo que hagamos.

En el verso que usamos como base para este compartir, Él dice que si no estamos unidos a Él no podremos dar fruto, incluso, no podremos hacer nada. Esta unión con Dios no es pasiva. Esto quiere decir que no es, “Acepté a Cristo y espero que me muera para ir al cielo”. Es una unión activa. Ésta es una unión donde se tiene conciencia de su vida interior y se vive dependiendo de Él. Hay conciencia de su realidad en mi espíritu. Su vida fortalece y da sabiduría para actuar en todas las áreas de la vida terrenal.

Muchos han hecho de esta experiencia una aburrida porque han sustituido el depender de Dios por depender de la iglesia. Para muchas personas el estar “pegado” a una congregación local es depender de Dios. Es más, se cree que si uno no asiste regularmente a un culto o servicio, no se está dependiendo de Dios. Se ha limitado el depender de Dios a cultos y servicios que muchas veces no tienen nada de vida.

Las estructuras religiosas han producido por siglos que los miembros de las mismas crean que sin ellas no pueden vivir. Se les ha hecho creer a las personas que si no están unidos a estas estructuras, caerán en algún tipo de error “doctrinal” que causará que sus vidas se pierdan. Cuán equivocados están. Hemos limitado una experiencia de vida tan rica y tan edificante a estructuras sin vida y que esclavizan.

Nosotros, los seres humanos, estamos usualmente enfocados en productividad con la mira puesta en los resultados. Para nosotros, especialmente los hombres, el resultado es más importante que el proceso. Dios es un Padre que ama los procesos. Muchos tienen a Dios como un mago, deseando milagros todo el tiempo.

Cuando se vive independientemente, el resultado es lo más importante porque se quiere demostrar que se pueden lograr cosas por uno mismo. La vida de dependencia es una que se enfoca en los procesos porque de esta forma se desarrollan y fortalecen las relaciones. Si dependo de Dios en mi vida, la relación y unión con Él se fortalecerá.

Necesitamos estar unidos a la persona de Cristo. Hay que reenfocarse y desarrollar nuestra dependencia en Dios. Esta dependencia nos lleva a “vivir” realmente la vida y dondequiera que vamos podemos tener comunión con otros creyentes sin límites, sin barreras, sin prejuicios, sin agendas. ¡Aleluya! El Espíritu Santo nos dirige a tener relaciones con personas que no dependen de estructuras, sino de la vida de Dios. Esta es una forma de vida muy diferente a la que las personas están acostumbradas.

Yo fui esclavo del sistema de estructura religioso por veintidós años y lo que hizo fue crear frustraciones y decepciones. Ahora, puedo decir que estoy aprendiendo día a día a depender directamente de Aquel que es la Vida y quien sustenta TODAS las áreas de mi vida. Puedo decir como Pablo, no he alcanzado la meta, pero sigo hacia delante aprendiendo cada día a depender de mi Dios.

Dios, gracias por hacerme dependiente de Ti. Por mucho tiempo viví en forma independiente, aun después de haber conocido a tu Hijo para salvación. Hoy te agradezco con todo mi corazón el poder tener conciencia de Ti en mí y disfrutar la unión que tengo contigo sin estructuras que tratan de ahogar Tu vida. Perdóname por las veces que he actuado en forma independiente. Ayúdame a depender de Ti en todo lo que haga. Todavía me falta mucho por recorrer, pero gracias por tu presencia en mí y por tu amor. Y quiero decirte que aunque me caiga muchas veces, te amo. Amén.”

Por: Javier

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