Incluidos en Su Amor

Posted by on May 6, 2017 in Artículos por Javier, Vida Práctica | 0 comments

En esta mañana me levanté con ganas de escribir. La realidad de que toda la humanidad fue incluida en la muerte, entierro y resurrección de Jesús es una verdad demasiado grande para no compartirla. Dios nos creó para estar incluidos en Él y que Su amor sea nuestra realidad permanente. ¿Quién nos puede separar del amor de Dios en Cristo? No hay algo lo suficientemente poderoso para separarnos del amor de Dios. En ese amor es donde vivimos, nos movemos y existimos. El desconocimiento de esa verdad no la hace falsa. Ese desconocimiento produce que no vivamos amados y, por ende, no experimentemos ese mismo amor.

En la misma forma que toda la humanidad estaba representada en Adán cuando pecó, en esa misma forma toda la humanidad estaba en Cristo cuando nos dio vida nueva por medio de su resurrección. (1 Pedro 1:3; Efesios 2:6; Romanos 5:18) Con este acto de amor ocurre la experiencia de transformación más extraordinaria en la historia del ser humano. El amor de Dios es tan espectacular que logró que todo el mundo fuera nacido de Dios. Yo no estoy diciendo que todo el mundo se salva, estoy estableciendo que en la cruz, la tumba y la resurrección todo el mundo fue incluido. No hay diferencia en el amor de Dios. Todos somos su descendencia. (Hechos 17:28)

Es por esta razón que el apóstol Pablo establece en Colosenses 3:11, “En esta vida nueva no importa si uno es judío o gentil, si está o no circuncidado, si es inculto, incivilizado, esclavo o libre. Cristo es lo único que importa, y él vive en todos nosotros.” Añade en Gálatas 3:28, “Ya no hay judío ni gentil, esclavo ni libre, hombre ni mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús.”

El amor de Dios abraza a toda la humanidad aunque no se crea, se sienta o se experimente. Su amor no tiene límites. (Romanos 8:35-39) Cuando se cree esta verdad, se abre la puerta para poder experimentar, participar y compartir esta verdad de primera mano. Nuestras acciones o convicciones no determinan esta verdad, pero cuando se cree, de nuestro interior se empieza a manifestar la realidad de ese amor donde la lógica pasa a un segundo plano y Su cariño toma el control de nuestras emociones. Este amor no es ilógico, pero no depende de nuestra lógica para expresarse. Las emociones no controlan ese amor, pero son afectadas por esa verdad.

Participemos de ese maravilloso y extraordinario amor que está hoy EN nosotros.

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