La Batalla Más Violenta

Posted by on May 11, 2013 in Vida Práctica | 0 comments

battleLa batalla más violenta del ser humano no tiene que ver con rifles, ametralladoras, bombas nucleares, armas biológicas. No tiene que ver con drogas, alcohol, vicios, criminalidad; ni siquiera es con los demás, con la economía o política. La batalla más intensa, violenta y demoledora es en la mente. Por medio de los pensamientos las personas pueden acabar con sus propias vidas aunque existan. Los pensamientos tienen la capacidad de enfermar al más bello físicamente. Éstos no discriminan con relación a raza, género, etnia, físico, educación, etc. Es una realidad que todos vivimos y podemos identificarnos sin ningún problema porque todos, sin excepción, somos afectados positiva o negativamente por nuestros pensamientos. La Biblia dice que como piensa el ser humano de sí, así es él o ella.

No es de extrañarnos que hoy día estamos siendo bombardeados constantemente por un sinnúmero de estímulos hacia nuestros pensamientos. Hay una necesidad de poder filtrar todo lo que recibimos porque de otra manera, nos saturaríamos con todo lo que recibimos. Puedo decir hoy como el apóstol Pablo habló de su lucha entre lo que quería hacer y terminaba haciendo. Él quería hacer lo bueno, pero terminaba haciendo lo malo. O, no deseaba hacer lo malo, pero terminaba haciéndolo. Era una guerra sumamente violenta en su interior. Llegó un punto que exclamó con aire de estar harto de su condición y de la lucha que llevaba, “¡Miserable de mí! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte?” (Romanos 7:24 – NBLH) Estoy seguro que muchos de nosotros hemos exclamado lo mismo en algún momento.

De momento, la respuesta llegó y él declaró, “¡Gracias a Dios! La respuesta está en Jesucristo nuestro Señor.” (Romanos 7:25 – NTV) Qué revelación más profunda. Todas nuestras luchas, adversidades y guerras internas son apaciguadas EN CRISTO. Es por eso que el profeta Isaías dijo en el capítulo 26:3 (NTV), “¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti; a todos los que concentran en ti sus pensamientos!” ¡Esta es una declaración liberadora! Esto significa que no tengo que combatir en contra de todo lo que viene hacia mí o luchar en contra de los ataques inmisericordes que acechan mi mente. La salida victoriosa está EN CRISTO. Confiar en Él concentrando mis pensamientos en su persona, resulta en una paz que no tiene explicación humana. Tengo que gritar, “YESSSSSSSSS!!!!!!!!!” Mi mente permaneciendo en Él hace que viva libremente y permite que otros sean afectados positivamente por medio de Su amor en mí. Las situaciones externas no tienen ninguna relevancia en la realidad de Cristo en (dentro de) nosotros.

Permanecer en Cristo es nuestra carta de triunfo siempre. Ya los pensamientos no tienen que dictaminar nuestra realidad, por el contrario, Cristo ES NUESTRA VICTORIA. Quiero terminar compartiendo una carta escrita por mi amigo, Craig Snyder, y compartida en su libro, “Superado Por Su Amor” (Overcome By His Love), donde expresa su deseo de depender de Cristo con conciencia y manifiesta cómo Él es nuestro TODO,

Señor, permanecer en ti es mi deseo. Es la llave de la vida Cristiana, la quiero para mi vida. Permanecer en Ti es la única forma en que puedo tener el gozo del Padre.

¿Qué es permanecer en Ti? -Yo pienso que el permanecer en ti es dependencia total de ti. Señor: ni siquiera sé lo que esto significa; pero sé que tú no quieres que yo batalle o tenga temor. Si tengo ansiedad o temor, será una señal de que no estoy gozando del fruto de mi dependencia en ti.

Tú has dicho que llevaré mucho fruto. El llevar fruto no es un mandamiento; el llevar fruto es un hecho. No depende de mí, ya ha sido decidido. En Juan 15:16 dice: ‘No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y lleven fruto, un fruto que perdure.’ Tú has dicho que yo he sido designado por ti para llevar fruto que perdure. Esto es increíble, Tú me escogiste a mí para llevar fruto. Has decidido que serás Tú quien provoque que yo lleve fruto. Las partes de mí que causen que yo no lleve fruto serán podadas y removidas. Madera seca o madera que sé está chupando la savia y que no esté produciendo fruto será removida. Es para bien y no tiene nada que ver conmigo.

Aunque no tenga nada que ver conmigo, estoy de acuerdo con el jardinero: el Padre. Porque al final esto me producirá gozo. Estoy muy contento de que esto produzca gozo. Soy bendecido a través de esto y es para mi bien. Estoy contento de que no sea algo que tenga que hacer en la carne porque no me sería posible.

Así que, regresaré al lugar donde empecé: a confiar en Ti para todo. Tú lo eres todo para mi vida. Siempre lo has sido, siempre lo serás. Esto es permanecer en Ti. Todo tiene que ver con la fe. El creer es permanecer en Ti. Permanecemos por la fe igual que fuimos salvos por la gracia a través de la fe. Gracia y fe son un regalo de Dios; nada que hayamos hecho para que no nos jactemos. El jactarnos necesita ser en Ti y en Tu fidelidad.

El permanecer en ti es un regalo de gracia así como la salvación lo es. Yo no puedo permanecer por mi propia fuerza; así como no me es posible ser salvo por mi poder. Si hay algo que estoy haciendo que me hace pensar que con esto permanezco en Ti, entonces de hecho no estoy permaneciendo en Ti. En otras palabras, entre más me esfuerzo, menos permanezco.

El permanecer en Ti me llevará a una experiencia de tu amor. Experimentar Tu amor me hace amar a otros; esto es para Tu gloria. Tu gloria hace que otros quieran conocer de Ti. Cuando te conocen los llevas a darse cuenta de cuanto los amas. Cuando se dan cuenta de cuanto los amas; el conocimiento de cuanto los amas, provoca que ellos te amen.”

Por : Javier

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