La Palabra Segura

Posted by on May 21, 2013 in Artículos por Javier, Libertad, Vida Práctica | 0 comments

‘Este es Mi Hijo amado en quien Me he complacido.’ Nosotros mismos escuchamos esta declaración, hecha desde el cielo cuando estábamos con El en el monte santo. así tenemos la palabra profética más segura, a la cual ustedes hacen bien en prestar atención como a una lámpara que brilla en el lugar oscuro, hasta que el día despunte y el lucero de la mañana aparezca en sus corazones. 2 Pedro 1:17-19

Es interesante notar cómo el evangelio se ha tornado en la vida de muchos en “cosas” sobre Dios. No malinterpreten lo que quiero decir. Las buenas noticias de Dios se tratan de una Persona, Jesús. Todo se trata de Él. La Biblia apunta hacia Él. Las profecías apuntan hacia Él. Las promesas se cumplen en Él. La vida está en Él.

En fin, Él es el evangelio, la promesa cumplida, la vida eterna. Las situaciones que se viven en esta Tierra hacen que las personas se enfoquen en las soluciones a los problemas. Esto es entendible y hasta cierto punto aceptable. El problema con eso es que nos olvidamos de LA SOLUCIÓN. Cristo es la solución y nuestra seguridad.

El apóstol Pedro dijo que la palabra profética más segura está en el Hijo amado. Muchos han interpretado que ahí se habla sobre la Biblia. Lamento decirles que Pedro no se refería al libro sino a la Persona del libro. Hoy en día hay personas que viven sus vidas por medio de “llamadas profecías“. Muchas de éstas se ofrecen y muy pocas se cumplen. Luego se trata de interpretar lo que se dijo de acuerdo al raciocinio humano para tratar de armonizar lo que se dijo con lo que pasó o no pasó realmente.

A medida que maduramos en Dios conociéndole en una forma personal e íntima, menos se depende de las profecías. Éstas a través de la historia han sido causa para confusión entre muchas personas. Yo creo que Dios habla y a través de la historia han habido momentos específicos donde la intervención de Dios por medio de la profecía ha sido necesaria. Sin embargo, hoy día hay muchos que piensan que esto es como un juego de béisbol donde en una noche en particular se batea de 4-2 ó de 5-3. Donde de cuatro profecías, se cumplen dos. O de cinco profecías se cumplen tres.

Dios no funciona de esa manera. La palabra profética más segura está en la persona de Jesús. La solución a mis problemas no está en que me profeticen o me dejen de profetizar. Toda profecía en el Nuevo Testamento nos dirige a Cristo.

Estas cosas nos han desviado la mirada de Aquel que cumplió toda profecía en el mismo. El escritor de la carta a los Hebreos dijo lo siguiente:

Dios, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por Su Hijoa quien constituyó heredero de todas las cosas…

Mi vida no depende de que me “predigan” el futuro. Mi vida es Cristo. Resuelva mis problemas o no los resuelva, mi enfoque, confianza y dependencia están en Él. Cristo y yo somos uno. Él vive en mí y yo vivo en Él. Su Espíritu y el mío están ligados, fusionados de tal manera que no fundamento mis acciones en palabras o predicciones que hacen personas bien intencionadas.

Dios no cabe en ningún molde humano y hace como Él quiera porque es Dios. Si Él quiere hablar a través de alguna persona para traer algún mensaje relacionado a Cristo, Amén. Si no lo hace, Amén también.

Dios, ayúdame a no sustituirte por aquellas cosas que se relacionan contigo. Ayúdame a mantener mi mirada puesta en Ti en todo momento. Que siempre pueda tener presente en mi vida que la palabra más segura está en la persona de tu Hijo, Jesucristo. De esta manera, mi vida fluirá en seguridad, paz y amor a medida que me relaciono con otros. Gracias por tu amor, Dios.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *