Mi Padre de Amor

Posted by on Jul 27, 2009 in Artículos por Javier, Libertad | 0 comments

Miren cuánto nos ama el Padre celestial que permite que seamos llamados hijos de Dios. ¡Y lo más maravilloso es que de veras lo somos!” 1 Juan 3:1 (BAD)

dad_son_shadowNo hay algo que produzca mayor tranquilidad y paz que el saber por experiencia que nuestro Dios es nuestro papá amoroso y que cuida de nosotros siempre. La religión ha necesitado un Dios castigador y abusivo para poder manipular las conductas de aquellos que dicen servirle. Muchos han conocido tan poco del amor de Dios por experiencia que recurren a la manipulación por el miedo para tratar de lograr algo que sólo el amor puede llevar a cabo.

Los líderes, pastores y/o sacerdotes han recurrido a la intimidación para que sus seguidores actúen de la manera que ellos quieren que actúen. Esto ha producido hombres y mujeres que desconocen totalmente lo que es el amar. La reglas, leyes y mandamientos se han convertido en los más importante y se ha perdido la sensibilidad para con los demás seres humanos. Los religiosos valoran más las leyes que los sentimientos de aquellos que genuinamente están tratando de agradar a Aquél que los ama incondicionalmente.

Dios es un padre como ningún otro. El amor de Dios es tan profundo y tan extenso que nos permite ser hijos de Él aun con nuestros defectos y fallas. Dios no busca gente perfecta, como algunos han tratado de hacer creer. Él está buscando personas que sean sensibles y correspondan a Su amor. La perfección no es necesaria para ser hijos de Dios, el amor lo es. La biblia nos dice que el que ama, conoce a Dios; el que no ama, no conoce a Dios.

No hay fuerza más poderosa que el amor de Dios. El amor de Dios puede lograr en nosotros y en otros lo que el miedo jamás podría remotamente hacer. Muchos recurren al miedo para seguir controlando las mentes y conductas de aquellos que son sus seguidores. La biblia dice en 1 Pedro 4:8 (NVI), que “el amor cubre multitud de pecados”. Esto quiere decir que se ama por encima de los defectos y las faltas. Esta realidad es tan poderosa que en Cantares 8:7 (RV95) dice, “Las muchas aguas no podrán apagar el amor ni lo ahogarán los ríos.”

Además, no hay nada que pueda separarnos del amor de Dios. El Señor dice por medio del apóstol Pablo que no hay cosa creada que pueda separarnos de Su amor. Esto quiere decir que tenemos seguridad en nuestra relación con Dios y Su amor siempre estará en nosotros. Como hijos de Dios, podemos disfrutarlo con seguridad y tranquilidad sabiendo que Su amor nos cubre y nos alienta siempre. Esta realidad de amor nos lleva a compartirla con otros sin que sea necesariamente un mandamiento que se cumple, sino una acción espontánea del Espíritu en nuestras vidas. Nuestra conexión con Dios como hijos nos permite fructificar fundamentados en esa relación de amor y no porque alguien nos dijo que teníamos que amar.

Vivamos en Su amor y disfrutemos la relación con nuestro Papi deleitándonos en Su persona y presencia en paz, tranquilidad y seguridad de Su amor para con nosotros siempre. Amén.

Por: Javier

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