¿Percepción o Realidad?

Posted by on Jul 27, 2009 in Artículos por Javier, Libertad | 1 comment

Porque la ley fue dada a través de Moisés; la gracia y la realidad vinieron por medio de Jesucristo.”
Juan 1:17 (VR)

light_skyDurante la época navideña los niños y las niñas trata de portarse bien con el propósito de ganarse el favor de “Santa Claus”, “San Nicolás”, “Papá Noel” o como se le llame en el país donde viven. Si se portan “bien”, recibirán muchos regalos y “Santa” le traerá el regalo que pidieron. Si se portan “mal”, no recibirán regalos o reciben menos regalos o el regalo no es el que se pidió.

Aunque los niños y las niñas no han conocido a “Santa” como “Santa”, la percepción que tienen de él produce que sus acciones estén fundamentadas en lo que ellos y ellas creen de él. Percepción según el diccionario de la Real Academia Española es la, “sensación interior que resulta de una impresión material hecha en nuestros sentidos.” En mis palabras sería algo que se puede sentir o creer fundamentado en los sentidos.

Cuando se cree que lo que se recibe está fundamentado en las acciones, uno “trata” usualmente de hacerlo “bien” para ser “bendecido”.

Por mucho tiempo ese fue mi estilo de vida con Dios. Ante mis ojos, Dios era una especie de “Santa Claus” o “San Nicolás”. Claro que yo no lo sabía, y si me lo hubieran dicho yo lo hubiera negado con todas mis fuerza porque, ¿Cómo se va a comparar a Dios con “Santa”?

Veamos algunos eventos. En las congregaciones locales te enseñan que después de “aceptar” a Cristo hay que vivir una vida limpia para que Dios te bendiga. Tienes que dar “testimonio” de arrepentimiento para que crezcas espiritualmente y así Dios te bendecirá. Cuando ores y leas la biblia mucho verás como el poder de Dios se mueve a través de ti. Si ayunas bastante Dios romperá las cadenas y verás Su gloria. Si asistes a la “iglesia” tendrás “comunión” con los hermanos y hermanas y de esta forma no te “apartarás”. Si tienes fe, la mano de Dios se mueve a favor tuyo. Si no tienes fe, la mano de Dios no se mueve. Si das el diezmo, el Señor te bendecirá en forma multiplicada. Si no das el diezmo, le estás robando a Dios. Si obedeces a Dios las bendiciones te seguirán, es más, no tienes que buscar las bendiciones, ellas te van a seguir porque has obedecido. De igual manera, si desobedeces, las maldiciones te alcanzarán. ¿Santa Claus? Umm…

Por supuesto que todos estos eventos mencionados están basados en la biblia porque de otra manera no tendrían valor para el cristiano.

Podría seguir enumerando situaciones y acciones para demostrar que realmente cuando nos detenemos y vemos en lo que se ha convertido el cristianismo de hoy, es un juego de “si lo haces bien, te bendigo” y “si lo haces mal, no te bendigo”. Y la relación con el Padre, ¿qué?

Si preguntamos a cualquier asistente de alguna congregación local, ¿por qué asistes al culto?, yo creo que una gran mayoría contestará que lo hace para recibir la bendición o para ser bendecido. Obviamente, vivimos el cristianismo fundamentado en puntuación y no en relación.

¿No se parece a Santa Claus o San Nicolás?

Claro, que vengan las críticas porque no se quiere aceptar la realidad de lo que yo voy a llamar de ahora en adelante, “vivir dentro del cajón”, lugar donde viví por muchos años el cristianismo. Esto quiere decir vivir dentro del sistema religioso de las “iglesias” donde el fundamento de todo lo que se hace es el funcionar y servir, no el relacionarse. Desde luego que en Dios uno funciona, pero lo más importante es relacionarse con Aquél que es la Vida.

Puede ser que de hoy en adelante algunos de los que han leído los artículos dejen de hacerlo porque se van a sentir ofendidos por lo que diga. Mi intención no ha sido, no es y no será ofender a nadie, sino el compartir la vida de Cristo de tal manera que se pueda vivir realmente la libertad que Él ofrece.

La percepción que se tiene de Dios no necesariamente es la realidad de Dios. En este artículo no tengo el espacio suficiente para abundar en lo que quiero decir, pero poco a poco iré compartiendo de la realidad de Dios.

El valor que tenemos como hijos de Él no está fundamentado en nuestras acciones. Los padres terrenales, incluyéndome, en muchas ocasiones actúan erróneamente de acuerdo a las ejecutorias de sus hijos. Aunque no se dice que el valor está relacionado a las acciones, se vive de esa forma. Por ejemplo, si mi hijo me desobedece, dejo de hablarle porque estoy enojado con él. Esto pasa en muchas ocasiones sin uno darse cuenta. Desde el punto de vista de padre, mi hijo sigue valiendo igual aunque falló. Desde el punto de vista de hijo, “no valgo igual para papi y tengo que “hacer” lo correcto para ganar su favor otra vez y “sentirme” que valgo.

Lo mismo pasa con Dios. ¿Cuántas veces ha pasado que si pecas no te atreves a orar porque crees que la oración “no va a pasar del techo”? Entonces dices, “tengo que arreglar cuentas con Dios primero, luego, puedo orar y Él me va a contestar”. No son cosas que se dicen, pero se piensan. Se cree que Dios va a rechazar a uno porque falló.

“Ah, pero eso no tiene que ver con el valor”, dirán algunos. Por supuesto que sí. Como se falló, se cree que el valor ha disminuido y no sé es lo suficientemente valioso como para acercarse a Dios en ese momento porque si no, Él me enjuiciará. La vergüenza se apodera de uno y desde nuestra perspectiva decimos, “hasta que no me arrepienta no voy a ser amado”. La realidad es otra. Hasta que no seas amado, realmente es que te sientas amado porque siempre eres amado, no te vas a arrepentir. Recuerden que esto ocurre desde el punto de vista del hijo.

¿Qué me diría si le digo que un adúltero tiene el corazón de Dios? ¿Qué me contestaría si le digo que un asesino tiene el corazón de Dios? David fue ambas cosas y tenía su corazón conforme al corazón de Dios. ¿Su valor disminuyó ante Dios? No. ¿El percibió que lo había perdido? Sí.

Quiere decir que la percepción de David no era necesariamente la realidad de Dios. Así mismo pasa con nosotros. A lo mejor pecaste, fallaste, te equivocaste. Tu valor sigue siendo el mismo para Dios y te puedes acercar a Él con confianza por medio de Cristo porque Él conoce tu corazón y sabe que tú lo amas a pesar de las circunstancias. Jesús es nuestro abogado ante el Padre, no ante el juez.

El temor al castigo y la vergüenza alejan. El amor acerca. Si se percibe que tengo que arreglar cuentas primero, no me voy a acercar. Si acepto la realidad de ser amado no importando lo que pase, siempre me acercaré. Ahora cobra sentido las palabras de Pablo cuando decía, “¿quién nos separará del amor de Dios que es en Cristo Jesús, Señor nuestro?”

Hoy no vivas fundamentado en la percepción, vive de acuerdo a la realidad de Dios. Empieza a salir del “cajón” y verás que libertad maravillosa tenemos en Cristo.

Padre, te amo con todo mi corazón y quiero pedirte que me ayudes a vivir basado en tu realidad de las cosas no en la percepción mía. Como hijo peco y fallo, pero, gracias porque mi valor no disminuye cuando esas cosas pasan. Gracias porque me amas como soy y tu propósito se seguirá cumpliendo en mi vida. Quiero decirte otra vez que te amo por quien tú eres y no por lo que me puedas dar. Gracias porque no tengo que hacer nada para ganar tu favor. Tu gracia y favor son míos por medio de Cristo. Otra vez, gracias por tu realidad en mi vida. Ayúdame a vivir siempre en tu realidad y no en mi percepción. Gracias por tu fidelidad y tu comprensión. En Cristo, Amén.

Por: Javier

One Comment

  1. Estimado Javier, en Cristo.-Paz y bien.-Es cierto te dicen que si cumples la Ley, todo te saldrá bien.-Los más lúcidos se dan cuenta que esta misma ley, fué la que condenó a Nuestro Señor Jesucristo y sin embargo El fue el único que la cumplió.-El misterio es total, porque hay que abandonarse y caminar en la noche oscura de los sentidos y del espíritu, fiado sólo en El,hay que ser un niño para poder hacerlo y para hacerlo este hombre-para convertirse en niño- tiene ser crucificado.-Los hombres estamos predestinados, no destinados, y nuestra libertad es el SI de María” hagase en mí según tu Palabra” y a partir de este instante abandonarte en sus manos, ocurra lo que ocurra.-Sin nacer de nuevo esto es inaguantable.-El combate es diario, porque da la sensación que hay un código, un ADN, que hagas lo que hagas, ocurrirá lo que Dios permita, sin tu intervención y esto no es verdad.- El hombre a más a más del SI de Maria, tiene al rey David, a Moises, a José el hijo de Jacob, a Job,a San José el padre putativo del Señor.-El hombre tiene que ser vaciado de su interior, de su cuerpo, de su mente y de su alma, para ser llenado del Espíritu Santo.-Por lo tanto el hombre para conocer el Amor de Dios, tiene que obligar a Dios, como en Masá y en Meribá, hacer su voluntad, sino todo son palabras, parole, parole.-Hay dos hechos necesarios 1º)El hombre debe ser crucificado, en su razón, voluntad y afectos y resucitado 2º) Y Dios hacer la voluntad del hombre, como en Masa y Meribá,para conocer que no sigue a un fantasma.-

    Paz y bien.-
    Esteve Serra

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